Parto de babyE

Lo que os voy a explicar es algo de muy personal y que me emociona mucho escribirlo y es el parto de BabyE donde hay millones de emociones y experiencias nuevas que no había tenía con la pequeña princesita.

Como os comente anteriormente en el post de la última semana me fui a dormir habiendo expulsado un poco del tapón mucoso. Sobre la 1 sentí cosas raras en la barriga un pequeñísima molestia, os he de confesar que no sé cómo son las contracciones, en el parto de la pequeña princesita no sentí contracciones debido que tenía mucho dolor de espalda y además me pusieron la epidural muy pronto. Entonces empezó a buscar y chafardear por Google, (si lo sé, eso no se debe de hacer, porque nos podemos poner más nerviosos y ver cosas en nosotros mismo que no tenemos) y encontré un post de una comadrona que la verdad me ayudó bastante porque ponía que si te movías, cambias de postura o haces ejercicios con la pelota fit pueden ocurrir dos cosas:

  • Las molestias siguen, eso significa que empiezas en el trabajo de parto y estás en el inicio y queda rato, porque las molestias son leves.
  • Las molestias desaparecen, eso conlleva que puede ser que el bebé se pusiera de alguna manera que pintara algún nervio, o presionará más de la cuenta.

En mi caso me fui al comedor me encendí la televisión y estaban dando el primer concierto de OT 2017 en Barcelona, me senté en la pelota fit y realice los ejercicios pélvicos al ritmo de las canciones, jajaja. Al cabo de un par de canciones el dolor desapareció totalmente. Acabe de ver el concierto y un documental, me fui a la cama a dormir y que quede totalmente frita.


El papiii me trajo a la pequeña princesita a la cama sobre las 6 de la mañana porque él se iba a trabajar y para que no tuviera que levantarme cuando se despertara y así podría estar más rato en la cama. Además me encanta levantarme con la pequeña princesita porque me llena de besos toda la cara. Son momentos únicos que tenemos las dos, queremos forjado haciendo cohecho.

Sobre las 8 de la mañana note que tenía ganas de hacer pipí pero como estaba tan a gusto en la cama me dije, aguanta un pelin que estás muy calentita. Me volví a dormir o eso creía yo, jajaja cuando tengo más sensación de tener ganas de hacer pipí pero esta vez noto que no puedo controlarlo como si se me escapara. Entonces salí corriendo al lavabo y mientras corrí me di cuenta que algo ocurría de verdad, porque me hacía pipí encima, pero al llegar al lavabo me doy cuenta que no era pipí, sino, que estaba rompiendo aguas de una manera bastante traumático.

Cuando os digo que es bastante traumático es porque el agua que salía dentro de mí era todo de color sangre un rojo muy intenso como vivo, y no paraba, cuando digo que no paraba es porque deje el piso con un increíble estucado de líquido amniótico y sangre espectacular.
La sensación y todo lo que me pasó por la cabeza fue brutal me puse muy nerviosa, no sabía qué hacer, solo queréis llorar y llorar; pero lo más importante no quería que la pequeña princesita me viera nerviosa, un poco histérica la verdad, pero lo importante era que no viera la sangre por todo el piso. Como pude, llame al papi y le explique la situación, luego llame a la clínica para que me pasaran con la comadrona que es como está establecido el protocolo y donde me dijo que me fuera directamente a la clínica y que no perdiera ninguna segundo, que no tardará más de 30 minutos.

En ese momento entre en pánico, estaba sola en casa con la pequeña princesita (por suerte seguía durmiendo y apenas se enteró), el papi tardaría más de 30 minutos en llegar a casa y si sumamos los minutos en llegar a la clínica cuando viniera, era mucho tiempo y la comadrona me quería ya allí, pero tenía un gran inconveniente no sabía a quién llamar para que se quedara la pequeña princesita. Por ello, llame a mi suegra para que viniera a casa a cuidarla, pero que subiera volando porque me tenía que ir (menos mal que vive a 10 minutos de casa en bus) y llame a mi madre para contarle todo, creo que ella se puso más histérica que yo, la verdad, jajajaja; aunque sí os soy sincera esta más contenta que otra cosa porque mientras yo estuviera en la clínica ella se quedaría con la pequeña princesita en su casa.

Mientras esperaba al papi, que se hizo eterno y eso que solo fuero unos 30 minutos o menos , me dio tiempo hacer muchísimas cosas, en vez de tranquilizarme me puse a limpiar todo lo que había manchado ( llamarme loca, pero no quiera dejarlo sucio y que la pequeña lo viera) poner las maletas en la puerta, levantar a la pequeña princesita y vestirla. Y llame a mi compañera de trabajo con la que me llevo súper bien y me supo tranquilizar y serenarme, pero sobretodo me supo escuchar,, me comprendió e hizo que la espera a que viniera el papi a buscarme fuera mucho más llevadero. Mil gracias Montse por estar cuando más te necesitaba.

Llego el papi en casa, yo me senté con la pequeña princesita y le explique lo que sucedía. Para que entendiera que el BEBÉ nacería ese día y que mi madre luego vendría a buscarla para llevársela a casa. Recuerdo que cuando me despedía con un gran nudo en la garganta y muchas lágrimas en los ojos tenía muchas sensaciones contra decidas (mientras estoy escribiendo esto lo estoy volviendo a revivir otra vez), por una parte muy feliz porque la pequeña princesita se convertiría en hermana mayor en unas horas pero por otro lado un terror horrible por si me ocurriera a mí algo en el parto y ese fuera su único recuerdo de mi. Ella me lleno de besos y se quedo jugando con mis suegros.

De camino a la clínica, me fui tranquilizándome pero al mismo tiempo con mucho nerviosismo porque no tenían dolor, seguí perdiendo líquido menos rojo, no se me ponía la barriga dura, no tenía contracciones, me sentía en un limbo que no sabía cómo reaccionar porque empezaba la semana 38. Se había adelantado el solito dos semanas.
Cuando empecemos a llegar a la clínica, decidimos que primero aparcaríamos e iríamos los dos juntos a urgencias, pero cuando vi el letrero de urgencias le dije al papi “Cariño me quedo aquí, aparca tú solo. Nos vemos dentro” jajaja, creo que ahí me puse bastante nerviosa y algo histérica.

Lleguemos a la clínica y me dirigí a urgencias de la Clínica Teknon de Barcelona que es donde iba a dar a luz, ellos tienen un protocolo a seguir. Antes de presentarte cuando estas de parto, has de llamar a sala de partos hablar con la comadrona y ella habla contigo, y mientras hablas ella misma controla tus contracciones. En mi caso como había roto aguas y con bastante sangre no me controlo las contracciones.

En la recepción ya sabían que llegaba me pidieron la tarjeta de la mutua y llamaron al celador para que me acompañara a sala de partos. El celador fue un chico muy majo, que me pregunto si iba andando a sala de partos o prefería en silla de ruedas. Le dije que andando. En todo momento estuvo hablando conmigo y fue muy agradable. Cuando estábamos casi llegando a sala de partos, salió la comadrona. Al vernos pregunto si yo era Mireia …

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. . . Continuará

En el próximo post os contaré todo lo que sucedió cuando entre por las puertas de sala de partos

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